ENTRENAMIENTO DE INTEGRACION AUDITIVA  BERARD

Auditory Integration Training (AIT)

“El comportamiento del ser humano está condicionado en gran parte, por su forma de oír.”

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El Dr. Bérard descubrió que una buena agudeza auditiva no garantiza el perfecto desarrollo del área neurológica de la audición, que es la más compleja de las áreas cerebrales.

Es muy importante la distinción entre agudeza auditiva y calidad auditiva, cuando decimos que una persona oye bien, nos referimos a la agudeza auditiva, pero mucha gente no es consciente de que, a pesar de contar con una excelente agudeza, el receptor auditivo puede procesar los mensajes sonoros de forma muy imperfecta, teniendo una mala calidad auditiva.

 

 

Las anomalías auditivas:

 

Lentitud en el procesamiento:

 puede manifestarse en el habla lenta y en las deficiencias de la atención. Causa dificultades en la comprensión de lo que se escucha retraso, fatiga, desanimo, desinterés y como consecuencia  fracaso. Latencia normal: 1 segundo.

 

Audición dolorosa (algiacusia):

la causa la hipersensibilidad relativa en alguna frecuencia. Puede llevar al aislamiento, rechazo de una profesora, de la propia madre y de los demás niños, a aversión de los ambientes escolares y otros similares donde abunden los sonidos agudos. Con frecuencia se asocia a algún grado de hipoacusia.

 

Pobre lateralización:

 Se puede ser diestro en unas frecuencias y zurdo en otras. En tal caso, se darán retrasos en el procesamiento de algunos fonemas, inversiones y confusión de los mensajes, dificultades en la comprensión oral, fatiga, errores, tartamudez, dislalia, dislexia, etc.

 

Selectividad defectuosa:

incapacidad de ordenar los sonidos en una escala de frecuencias. Se manifiesta en defectos fonéticos, habla monótona o poco melodiosa, ausencia de oído musical y dificultades para el aprendizaje de la ortografía y de las lenguas.

 

Distorsiones auditivas:

 para el proceso auditivo, lo ideal es la uniformidad en los umbrales de la percepción en todas las frecuencias. La presencia de variaciones, aún leves, puede tener importantes consecuencias. El Dr. Bérard ha comprobado que las puntas de hiperaudición relativa en determinadas frecuencias entorpecen mucho el procesamiento de la información y bastan por sí solas para explicar el pobre rendimiento de algunos escolares.

 

Remanencias:

 Algunas personas siguen oyendo un sonido ya suprimido que, sin embargo, permanece y se une a otro sonido emitido posteriormente. Como consecuencia, este no se oye con nitidez y complica el seguimiento de conversaciones y de las exposiciones escolares.

 

Acufenos:

Algunas personas con problemas de agudeza auditiva oyen sonidos internos, molestos y continuos, llamados acufenos, como pitidos, zumbidos y otros, que pueden llegar a ser una tortura para ellas y hacen la  audición sea confusa.

 

Bloqueo emocional:

la causa es una imperfecta adecuación al mundo sonoro, muy conocido en el caso de los autistas, pero raro en otros niños considerados perfectamente sanos. A veces se manifiesta en ausencia de buen humor, seriedad, falta de expansión y de autoestima o tristeza, incapacidad de reír o llorar.

 

 

Incidencia de la calidad auditiva en el aula.

 

Una buena comprensión oral es sinónima de una buena audición si se entiende esta como el resultado del desarrollo neurológico del área auditiva cerebral. Por eso, el Dr. Bérard ha comprobado que los estudiantes con dificultades escolares presentan anomalías en la audición y que los estudiantes brillantes, por el contrario gozan de una buena calidad auditiva.

Si la calidad auditiva es mala, no es fácil ni seguir las explicaciones orales. Como consecuencia, se deteriora la conducta.

Todos los esfuerzos clásicos de interpretación y de solución de problemas de los estudiantes que presentan fallos en la calidad auditiva son vanos.

Ni la psicoterapia, ni la logopedia ni los esfuerzos de los profesores de apoyo pueden acabar con este problema neurológico. Solo un adecuado tratamiento de estimulación auditiva puede ofrecer esperanzas de solución.

 

 

Otras incidencias importantes.

 

Los adultos conservan las deficiencias auditivas de la infancia, que en general son más llamativas en las actividades escolares.

En cambio las que inciden en el estado anímico, suelen afectar más en la edad adulta.

 

“Existe un paralelismo casi constante entre la calidad de la percepción del mundo sonoro exterior y la forma de ser, actuar y reaccionar.”

“Los estudiantes más dotados son los que poseen una calidad auditiva excelente.”

JAVIER DEL OLMO ZAMORA

AIT practitioner